Ejercicios para mejorar tu problema de eyaculación precoz juvenil

La sexualidad es una de las áreas de la vida a la que los seres humanos le damos mayor importancia, pues su sano disfrute y su ejercicio responsable es un aspecto que todo ser necesita satisfacer. Dentro de las alteraciones de un ejercicio  sano de nuestra sexualidad surgen algunas disfunciones como la eyaculación precoz, que es la poca o total incapacidad del hombre para controlar a voluntad la expulsión del semen una vez alcanzado el climax en una relación sexual. Aquí hay un artículo que explica como solucionarlo: www.sdesalud.es/eyaculacion-precoz/

Afortunadamente existen numerosas investigaciones y estudios ampliamente documentados sobre esta situación, que para los hombres que la viven resulta ser algo vergonzoso que les cuesta expresar y resolver y no por falta de soluciones sino por vencer el temor que representa confesarlo.

¿Qué ejercicios debo practicar para mejorar el control de mi eyaculación?

Movimientos lentos y penetración profunda, asumir esta manera la práctica  gimnasia sexual acompasando los movimientos de las caderas, haciéndolos despacio, suaves y rítmicos  te ayudara a prolongar el placer que experimentas durante ella, con lo que tu compañera disfrutara mucho más y tú también y en ambos aumentará la conexión y el goce compartido. Este tipo de ritmo sexual favorece una estimulación más lenta del glande, el cual es una de las zonas más sensibles del pene y es el responsable muchas veces de las eyaculaciones antes del tiempo debido.

Otra práctica  ampliamente recomendada para evitar o corregir esta disfunción son los Ejercicios de kegel. Estos ejercicios están destinados a fortalecer la musculatura de la zona de la pelvis, lo cuales son los responsables del control de la eyaculación.  Son ejercicios sumamente sencillos para los que solo necesitas la voluntad de hacerlos. Realizar estos ejercicios consiste en alternar la contracción y la  relajación de los músculos de esta zona a intervalos de 5 segundos, repitiéndolos aproximadamente 30 veces. Para empezar los puedes dividir en secciones de 10 cada vez. La realización constante de esta rutina de ejercicios sencillos fortalece esta musculatura y favorece la capacidad de control sobre la misma con lo que podemos mejorar  el control que ejercemos sobre nuestra eyaculación y su duración.

Dentro de los ejercicios para mejorar el control de la eyaculación está el de estiramiento del pene (conocido como jelqing), este consiste tomar la punta del pene  en estirarlo cuando esta flácido, alargándolo lo  más que puedas teniendo cuidado de que no llegue a causarte dolor y lo mantienes estirado unos tres a cuatro minutos intentando cada vez incrementar la duración del estiramiento así como la elongación de tu miembro. Esto debes hacerlo acompañado de una respiración rítmica, consciente  y pausada, lo sueltas y descansas un intervalo de tiempo constante, puede ser equivalente a la duración del ejercicio mientras lo giras hacia arriba, hacia abajo, a la derecha y luego a la izquierda. Deberás girarlo aproximadamente unas 25 veces y vuelves a repetir el estiramiento. Para finalizar realizas unos cinco a diez templones suaves y breves y lo golpeas firme y suavemente con las manos, todo esto con la finalidad de activar la circulación.

Hábitos de vida saludable: una dieta sana y balanceada, evitar el alcohol y el cigarrillo y una rutina de ejercicios físicos, sobre todo a nivel cardiovascular te ayudaran a mantener una adecuada eyaculación. Esto obedece a que la erección es un proceso que se logra a través de la buena circulación sanguínea y los ejercicios cardiovasculares (caminata vigorosa, nadar, correr bicicleta, correr) nos ayudan a mantener nuestra circulación en condiciones al mantener sanas nuestras venas y arterias que son las encargadas de llevar sangre sobre todo a la zona genital.

Conocer la sensibilidad de tu pene, es otra estrategia para mejorar el control de tus erecciones y eyaculaciones. En esta técnica puedes combinar dos en una el masaje con aceite y la masturbación interrumpida. Colocas unas gotitas de aceite en tu mano para facilitar el frotamiento sin lastimar tu pene. Una vez humectadas tus manos procederás a apretar, en forma suave la base del pene, moviéndote lentamente hacia la punta deteniéndote antes de llegar a ella. Esta estimulación debe irte poco a poco llevando a una erección. Cuando el pene este casi en erección  toma la base con una mano y con la otra forma un circulo entre el índice y el pulgar, asa sostenido estira con fuerza hacia abajo y hacia delante de la base a la punta del pene procurando no perder la erección alterna las manos y el movimiento con apretones. Repite unas 15 veces y gradualmente ve aumentado las repeticiones.

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