Los beneficios de la bicicleta en niños de menos de 15 años

La bicicleta se puede llegar a definir como todo un deporte que permitirá el fomento de la constancia, el esfuerzo y la resistencia. Además de esto, permite ayudar a combatir los niveles de ansiedad y de estrés a quienes las utilizan. Ahora, conoce cuáles son todos los beneficios que brinda el montar bicicleta

Cuando hablamos del ciclismo, de manera automática, se tiende a pensar en largas competiciones y carreras. No obstante, este deporte logra abarcar todo un campo de ejercicios muy extensos e incorporados a nuestras jornadas diarias. Es más, podría llegarse a decir que hasta es extraño el hallar a una persona que en toda su vida no haya conducido una.

El ciclismo inicia siempre con los primeros pedales en los triciclos o bicicletas para niños. Son simples “juguetes” que los niños aman y siempre piden, ya que son la mejor forma de socializar y divertirse mientras logran descubrir todo a su alrededor.

Con el pasar del tiempo muchos de estos pequeños llegan a ir dejando de un lado sus bicicletas. Mientras que otros logran interesarse bastante por esta actividad, bien sea como un ejercicio o como un deporte más serio.

¿Cuáles son los beneficios que aporta el ciclismo para los niños?

El ciclismo logra destacarse como un deporte de competición. Debido a que estamos hablando de una actividad individual, logran enlazarse ciertos valores como la participación, la voluntad, la constancia, el esfuerzo y mucho más.

Aunque además de inculcar tales principios en los niños, este deporte puede brindar muchos más beneficios, tanto a una escala física, como social y cognitiva.

Como la actividad física que es, el ciclismo puede ayudar a desarrollar hábitos muy saludables y a fortalecer todo el organismo. Entre otros, permite el fortalecimiento del sistema inmune, el sistema circulatorio, las articulaciones, la capacidad respiratoria y logra combatir la obesidad, todo un problema para muchos países en sus sociedades.

Los niños que lleguen a practicar ciclismo van a observar mejorada su velocidad, su resistencia y agilidad. También llegando a incrementar su equilibrio y coordinación. Además, esta actividad podría favorecer a todo su desarrollo intelectual y de los valores sociales, como la tolerancia, el compañerismo y el respeto.

Pero los beneficios que más se podrían destacar del ciclismo son esos que logran afectar a la mentalidad y al ánimo de los más pequeños. Este deporte permite aumentar la autoestima y el estado anímico de los niños, a la vez que reduce los niveles de estrés y de ansiedad.

De la misma forma logra promover los encuentros sociales, con los que se van a topar sencillamente con amigos de juegos con los cuales compartir buenos momentos e intereses.

Todo un medio de transporte verde

Otro de los grandes beneficios que brinda el ciclismo es que hablamos de un medio de transporte pulcro que no afecta al ambiente. Los más pequeños van a aprender a moverse al mismo tiempo que logran adquirir un poco de conciencia sobre el medio ambiente y su entorno.

Además por medio de esta actividad, todo un juego para ellos, los niños vas a comenzar a reconocer cuáles son las normativas de circulación y de tráfico.

Esto va a implicar no solamente el reconocer y emplear los espacios que se destinen a los ciclistas, sino también a respetar a los demás peatones, deportistas y conductores con los que puedan llegar a topar. O sea, así se puede percibir la promoción de la tolerancia, el respeto, la paciencia, la concentración y la atención.

El inicio en el ciclismo

Ya hemos comentado al principio que el ciclismo comienza a partir de los triciclos y las bicicletas más pequeñas. Por tal motivo, la principal tarea de los pares bajo este aspecto sería el enseñar a sus hijos a montar las bicicletas. Al comienzo los más pequeños van a llevar rueditas que puedan ayudar a estabilizar las bicicletas.

Aunque una vez hayan dominado lo básico y se lleguen a manejar con plena soltura, va a llegar el, para muchos, momento más tenido de quitar las rueditas y manejar su bicicleta. Acá el apoyo y la ayuda de sus padres van a ser crucial para la mayoría de los niños.

Luego de aprender a manejar solo con su bicicleta, es muy posible que algunos de estos niños les guste tanto que deseen hasta competir. Claramente, va a tener que entrenar y llegar a tomar en consideración de una forma más sería la actividad, pero es fundamental no olvidar que estamos hablando de niños.

No se podrá adaptar un entrenamiento de adulto para los jóvenes, se debe tomar en consideración que tal presión podría incluso llegar a que los niños desprecien este deporte.

Las salidas que realicen los niños no tendrían que ser muy largas. Lo mejor es que se hable de cortas excursiones pero que sí sean intensas. Si además van a ir juntos, un grupo de amistades divirtiéndose, muchísimo mejor. Al comienzo se van a cansar rápidamente, pero también se recuperarán fácilmente.

Poco a poco van a ir aumentando la distancia que puedan recorrer. Al llegar a la etapa de cadetes de entre los quince y los dieciséis años, los entrenamientos se van a tornar mucho más serios y técnicos. No podemos hablar sobre las obligaciones, sino sobre los retos, siempre y en todo momento si llegan a excederse.

Lo más aconsejable es buscar una especie de entrenador que pueda dirigir las salidas y realice distintas variantes en los entrenamientos a fin de optimizar los resultados que se puedan obtener. Aunque siempre se debe tomar en consideración que para los jóvenes, el ciclismo debería ser en todo momento alegría y diversión.

Se podrá motivar a los niños y a recompensar los logros obtenidos, pero esto sin presionarlos a fin de entrenar obteniendo los mejores resultados. Ante todo esto, los jóvenes que decidan optar por el ciclismo como un deporte van a requerir de mucho apoyo, ánimo y comprensión por parte de sus padres.

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