Las cuatro dudas que aterran a los padres primerizos

La llegada de un bebé a la familia, suele ser motivo de alegría y grandes ilusiones, no sólo para los padres, sino para el resto de sus integrantes. No obstante, también genera muchas dudas y temores. No solamente, por lo referente al proceso de adaptación, sino principalmente por los cuidados y atenciones que requiere un recién nacido.

Para los nuevos padres, existen muchas dudas que les quitan el sueño, y por ello tratando de brindarles un poco de paz a sus noches de desvelo, en este post queremos darle respuesta a las cuatro preguntas o dudas más comunes entre los padres primerizos.

¿Es normal que se le descame la piel al bebé?

La ocurrencia de este evento es absolutamente normal en los recién nacidos. Y es que luego de pasar tantos meses en el ambiente del útero, lleno de líquido amniótico, al nacer la piel comienza a adaptarse al ambiente externo y al secarse empieza a descamarse, especialmente en manos, pies y cabeza. Posiblemente, el fino cabello además del vello corporal fino que lo recubre, empiece a caerse también.

Si se le pasa la hora de alimentarlo por dormir ¿lo despierto?

Las abuelas, tienen un dicho muy común y es que “el sueño alimenta”. Y efectivamente, la gran mayoría de las veces es así. Ciertamente, un recién nacido en casa, convierte la vida de los padres primerizos, en deliciosamente caótica. A tal punto, que si bien se desea alargar las horas nocturnas en las cuales no se despiertan para comer, también extrañan o ven con recelo la cantidad de horas de sueño durante el día, que puede aprovechar el bebé.

Pero esto, no debe ser mayor motivo de alarma, pues los recién nacidos, poseen su reloj interno altamente organizado (aunque para los adultos no parezca así), y si bien no sigue un patrón definido en horas, se despertaran al sentir hambre. Esto suele variar entre cada hora y cada cuatro horas de intervalo.

En niños sanos pues, no se hace necesario despertarlos, sino más bien adaptarse a su ritmo de alimentación. Un poco más de atención, debe colocarse en bebés prematuros, o aquellos nacidos con problemas de salud, especialmente bajos de peso o con hipoglucemia, y si no se despiertan al tiempo de la toma, conviene despertarles. Aunque seguramente, en pocos días también crearan su propio ritmo para alimentarse.

Y si no eructa luego de alimentarse ¿qué hago?

El que todos los recién nacidos, luego de ser alimentados obligatoriamente eructan, es un mito ampliamente extendido. Lo que se debe saber es que algunos bebés no eructan, otros los hacen en ocasiones, y otras veces no. Lo importante en todo caso, es promover la expulsión de posibles gases de su sistema digestivo, para ello, conviene colocar al bebé boca abajo en tus piernas o sobre tu hombro y darle pequeñas palmaditas ascendentes, en la espalda. Sin mecerlo para evitar expulsión de leche. Si se queda dormido es recomendable no insistir demasiado en hacerlos eructar.

¿Cómo deben ser las deposiciones iniciales del bebé?

Las primeras deposiciones del recién nacido se conocen como meconio, y seguramente alarmaran a más de un padre primerizo en la materia, debido a su característico color oscuro. Esto sólo es temporal, mientras su sistema digestivo empieza a limpiarse y ajustarse a la nueva alimentación. Con la leche materna, en poco tiempo las deposiciones serán amarillas más bien amostazadas, y de consistencia casi liquida, que a veces se confunde con diarrea, pero es muy normal.

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